domingo, 22 de marzo de 2009

Trapos de inmundicia - Lucas 21:1-6

Levantando [Jesús] los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas. Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó mas que todos. Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía. Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo: En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida. - Lucas 21:1-6 (RVR1960)

A Jesús no le impresionaron las grandes ofrendas porque el miraba al corazón. Mientras que otros pensaban que la piedad de la persona se medía con la cantidad de la ofrenda, Jesús vio lo opuesto. Es la mujer que dio menos que los demás que mostró mas fe.

Los que dieron ofrendas de sus sobras no podían decir que tenían mucha fe. Después de dar de sus sobras, no estaban en una situación donde tenían que apoyarse mas en Dios como la viuda. Si tenían sus ahorros, de que se iban a preocupar? Mas lo que hizo la viuda requería fe en Aquel que prometía suplir todas sus necesidades mientras que ella buscaba Su reino y su justicia. Por lo cual, ante los ojos de nuestro Señor Jesucristo, ella dio mas que los demás.

En la misma manera, Jesús no se maravillo de la hermosura del templo porque el sabía lo que había por dentro. Había visto la avaricia de las personas que corrió del templo (Lucas 19:45-46). Por tanto, aunque muy bonito por fuera, el templo no siempre se iba mantener en pie (v. 6). Así como los fariseos eran sepulcros blanqueados, Dios miraba lo interior y encontró muerte espiritual.

Consideremos que el templo fue construido con ofrendas (v. 5). Pero si la mayoría de las ofrendas venían de las sobras como en el v. 4, eran ofrendas vacías ante los ojos de Dios por la falta de fe de los que ofrendaban. Aunque parecían muy piadosas ante los demás, eran realmente trapos de inmundicia (Isaías 64:6). Dios pesa el corazón y sus motivos, y estas ofrendas no tenían valor espiritual.

Estos que dieron de sus sobras solamente muestran en la misma ofrenda que aman sus riquezas. No pueden apartarse completamente del dinero mientras que no tendrán sobras para que se sientan seguros. Por eso son trapos de inmundicia. La obra que parece buena llega a ser mala. La ofrenda debe mostrar fe y amor a Dios, pero esta manifestó falta de fe y amor a las riquezas. Que engañoso es el corazón! Probablemente pensaban estos judíos que le estaban haciendo un gran favor a Dios con su dinero. Ahora, en nuestro caso, no quiere decir que si Dios te ha dado mucho dinero que tienes que regalarlo todo hasta que te quede poco. Es para que nos examinemos si estamos apoyándonos en las riquezas o en El que nos da las riquezas. Las iglesias de Macedonia no tenían mucho, pero dieron mas allá de sus sobras con gozo porque confiaban en la providencia de Dios (2 Corintios 8:1-4). Por eso Pablo manda que los que son ricos en este siglo esperen en Dios y no en sus riquezas y así sean generosos (1 Timoteo 6:17-19).

Las escrituras dan mas ejemplos. Algunos, dice Pablo, pueden dar todo su dinero para dar de comer a los pobres o dar sus vidas como mártires pero no tener amor (1 Corintios 13:3). Caín trajo su ofrenda a Jehová con un corazón de envidia a Abel. La amonestación de Dios a Caín indica que ya tenía celos y por tanto Dios no acepto su ofrenda (Génesis 4:5-7). El rey Saúl también trato de ofrecer un trapo sucio como ofrenda. El profeta Samuel le mando que le esperara 7 días en Gilgal (1 Samuel 10:8). Pero Saúl perdió la paciencia y ofreció el holocausto y las ofrendas de paz sin Samuel que era levita (1 Samuel 13:8-9). Tuvo miedo al ver que sus soldados tenían miedo y al ver la fuerza de los filisteos. De nada le sirvió su ofrenda porque solamente mostraba un corazón sin fe en Dios. Quiso hacer las cosas a su manera y a su tiempo.

No solamente aplica esto al dinero. Estamos tratando de ofrecerle a Dios trapos de inmundicia en nuestra obediencia? Todavía tratamos de cumplir con requisitos religiosos y así ofrecer suciedad a Dios? O reconocemos que la obediencia de Jesucristo fue absolutamente perfecta, y por tanto su vida, muerte, y resurrección es lo único que nos hace aceptos a Dios y no nuestras “buenas obras”? Es hasta que veamos la suciedad de este tipo de ofrenda (sea de dinero o de servicio o cualquier otra cosa) que vamos a buscar dar sacrificios agradables a Dios por medio de Jesucristo y no trapos de inmundicia. Y es cuando no dependemos en Cristo que nuestras ofrendas llegan a ser suciedad solamente. Mientras que pensamos que somos buenos porque vamos a la iglesia o leemos la Biblia o ayudamos a las familias o somos amables o respetuosos, nuestras obras apestaran a Dios. Las escrituras nos dicen claramente que no hay ninguno bueno ante Dios (Romanos 3:10-12; Lucas 18:18-23). Pero los que tienen hambre y sed de justicia, reconociendo que están lejos de cumplir con los requisitos de Dios, estos serán saciados (Mateo 5:6). Como? Se les concederá la justicia de Dios por fe en Jesucristo gratis (Romanos 3:21-24).

Que nuestro Señor Jesucristo nos ayude a descansar en él (Mateo 11:28) para poder dar nuestras vidas en un sacrificio santo, agradable, y perfecto.

2 comentarios:

  1. Gloria a Dios encontre el significado a esto "trapo de inmundicia" Gracias.

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  2. Que bueno que haya alguien que se preocupe por llevar la palabra de Dios como el quiere que la llevemos, no para agradar a los hombre si no al que no has enviado, solo tenemos que creerle y depender de EL, no ser autónomos en nuestra decisiones...depender de El hasta el fin de esta única vida, hay que dar todo en este mundo por tener un cuarto en el reino de los cielos, estos son lo hijos que Dios quiere que seamos. El Señor Los Bendiga

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